¿Por qué no dejas en trabajo que odias y buscas uno mejor? ¿Por qué no pides ayuda a otras personas? ¿Por qué no vuelves a estudiar para conseguir tu sueño? ¿Por qué no comes comida más sana? ¿Por qué no aprendes a decir “no”? ¿Por qué no confías en tus sensaciones?
… Porque supone riesgos.
Puedes correr el riesgo de quedarte en el paro, de recibir acusaciones o burlas de los demás o correr el riesgo de fracasar o de que tus vecinos o familiares no aprueben tus decisiones. Cambiar las cosas puede suponer una inversión en esfuerzo, dinero y tiempo, podría resultar incómodo y difícil, de modo que evitas arriesgarte a sentir esas sensaciones desagradables, te quedas como estás y te quejas de la situación.
Si quieres pasar de donde estás a donde quieres estar, vas a tener que correr ese riesgo, de modo que decídete a dejar de quejarte y de perder el tiempo con los que se quejan y pinte a crear la vida que quieres.
Van al trabajo y se quejan de lo mal que les va con su pareja, llegan a casa y se quejan a su pareja de lo insoportable de la gente del trabajo. Hay que echarle valor para decirle a tu pareja que no estás contento de como van las cosas en casa, hay que tener valor para decirle a tu jefe que procure hacer mejor la planificación para que no te tengas que quedar trabajando hasta tarde, pero sólo tu jefe puede hacer algo al respecto, tu pareja no.
Aprende a cambiar las quejas por peticiones y a emprender acciones que te lleven a los resultados que deseas, eso es lo que hace la gente triunfadora, eso es lo que realmente funciona.
Si te encuentras en una situación que no te gusta, haz lo posible para mejorarla o déjala. Comprométete a mejorar la relación o divórciate, trata de mejorar tus condiciones laborales o cambia de trabajo.
La gente de éxito no espera a que lleguen los desastres para luego culpar a alguien de sus problemas.
Adaptación de “The Success Principles” de Jack Canfield